
El club automovilístico alemán ADAC, la mayor organización de este tipo en Europa, ha sometido al FSD (Full Self-Driving) Supervised de Tesla a una prueba real en las calles de Copenhague y ha llegado a una conclusión que puede marcar el debate regulatorio europeo: si el Tesla hubiera tenido que superar un examen de conducir alemán durante aquella prueba, habría suspendido tres veces. El veredicto, publicado el 8 de octubre de 2026 según Xataka, llega en pleno proceso de homologación del sistema en la Unión Europea, donde la decisión final sobre su aprobación a escala comunitaria se ha retrasado hasta diciembre.
📌 Lo más destacado hoy
- El ADAC probó el FSD Supervised de Tesla en Dinamarca, uno de los pocos países de la UE donde ya está autorizado.
- El sistema cometió fallos graves: eligió un carril equivocado, tomó una salida errónea de autopista, invadió un carril bus y se saltó un semáforo en rojo.
- Según el ADAC, el coche habría suspendido tres veces un examen de conducir alemán durante la prueba.
- La votación de la UE sobre la homologación europea del FSD se ha retrasado hasta diciembre de 2026, con solo 7 de 27 países respaldándola por ahora.
- El FSD sigue clasificado como sistema de nivel 2 (SAE): el conductor mantiene toda la responsabilidad legal en todo momento.
La prueba del ADAC en Copenhague: «demasiado bueno» para ser seguro
El ADAC, club automovilístico más grande de Alemania y referencia europea en seguridad vial, viajó hasta Dinamarca —uno de los pocos países donde el FSD Supervised de Tesla ya está aprobado— para evaluar de primera mano cómo se comporta el sistema en condiciones reales. La prueba, realizada por el experto Andreas Rigling con las manos fuera del volante en un Tesla Model 3, según recoge el propio ADAC en su web (6 de octubre de 2026), buscaba comprobar si el sistema es realmente tan fiable como promete Tesla.
El resultado fue paradójico: las conclusiones a las que han llegado es que el sistema es «demasiado bueno» en casi todas las condiciones y, por tanto, «no es seguro». Y es que ese es el mayor problema de un sistema de conducción autónoma. Desde el ADAC alaban el comportamiento del sistema en la inmensa mayoría de las situaciones, señalando que es muy fácil sentirse cómodo y confiado con él activo, lo que les parece un problema.
Cambio de carril, carril bus y un semáforo en rojo: los fallos detectados
El informe del ADAC detalla con precisión los errores cometidos durante el trayecto. En palabras del ADAC, el Tesla Model 3 evaluado «hubiera suspendido tres veces el examen de conducir»: eligió un carril equivocado en autopista, tomó una salida errónea, atravesó una línea continua al corregir, usó un carril bus y se saltó un semáforo en rojo.
Lo más llamativo, según los propios técnicos alemanes, no fue que el sistema fallara en maniobras complejas, sino en las más sencillas. Lo más sorprendente, aseguran desde el ADAC, es que el sistema falló cuando las tareas eran más sencillas. El propio club recoge en su cita textual que «el sistema eligió una vez un carril equivocado y, en otra situación, optó por la entrada equivocada de la autopista. En el posterior intento de corrección, el Tesla pasó por una línea continua. Además, hubo el uso inadmisible de un carril de autobús y el cruce de un semáforo en rojo. Por lo tanto, el Tesla habría suspendido tres veces en un examen de licencia de conducir».
Nivel 2+, el dilema de la confianza excesiva
El FSD de Tesla se vende bajo el nombre «Full Self-Driving», pero legalmente no es un sistema autónomo. El FSD se inscribe oficialmente como un sistema de nivel 2+ SAE: el coche gestiona dirección, aceleración, cambios de carril y cruces, pero el conductor debe permanecer atento y poder tomar el control en cualquier momento. Esta clasificación contrasta con la ambición original del proyecto: en 2019, Elon Musk prometió conducción autónoma para todos los Tesla vendidos desde entonces; en 2026, ha dado marcha atrás.
El problema de fondo, según los expertos alemanes, es precisamente la fluidez del sistema. En la práctica, según el ADAC, el sistema es tan bueno que induce a relajarse, y ahí está el problema. Esa confianza excesiva puede ser fatal en los segundos en los que el conductor debe retomar el control antes de un posible accidente, un riesgo que organismos como el ADAC consideran estructural y no anecdótico.
El contexto: la UE aplaza su decisión mientras Tesla presiona por la aprobación
El test del ADAC llega en un momento regulatorio crítico. Según Electrek (25 de septiembre de 2026), la UE no votará sobre el «Full Self-Driving (Supervised)» de Tesla el 6 de octubre, ya que la agenda del Comité Técnico de Vehículos de Motor (TCMV) lista solo «discusiones» sobre la solicitud neerlandesa de extender la aprobación a toda la UE, empujando cualquier votación a diciembre, puesto que solo 7 de 27 países la respaldan.
El propio Tesla había generado expectativas distintas. El 1 de septiembre, Tesla Europa publicó en X que el FSD estaba aprobado en cinco países de la UE, usado por más de 70.000 clientes, y que una votación a escala europea podría producirse el 6 de octubre. La realidad regulatoria, sin embargo, ha ido por otro camino, con Países Bajos como único país con aprobación de tipo europea formal y Dinamarca entre los mercados con autorización especial donde se pudo realizar la prueba del ADAC.
En paralelo, Alemania ha avanzado en negociaciones técnicas con el fabricante. Según el tracker especializado fsdtracker.eu, en septiembre el ministro de Transporte alemán Steffen Bilger (CDU) se reunió con Tesla para resolver cuestiones abiertas, principalmente detalles técnicos y de responsabilidad, acordando rápidamente que el sistema podrá superar el límite de velocidad hasta un 10% como máximo, un enfoque que Alemania está dispuesta a respaldar en el procedimiento europeo. Este tipo de concesiones técnicas conviven ahora con los resultados del test del propio ADAC, que cuestionan la seguridad del sistema en escenarios cotidianos.
La competencia homologada: Mercedes Drive Pilot y Ford BlueCruise
El contraste con otros fabricantes resulta revelador. El FSD va un paso más allá porque la idea es que el conductor no toque el volante ni en carretera abierta ni en zona urbana, un salto de alcance que ningún otro fabricante ha pedido homologar en Europa, por lo que el escrutinio regulatorio es proporcional al salto técnico. Mercedes-Benz, con su Drive Pilot de nivel 3, ya cuenta con homologación condicional en Europa, limitada a 60 km/h y con responsabilidad legal transferida al fabricante en condiciones específicas, un marco mucho más restrictivo que el que reclama Tesla para su sistema.
En España, la Dirección General de Tráfico (DGT) mantiene autorizados 19 vehículos Tesla equipados con FSD dentro del programa ES-AV, en fase de pruebas y recogida de datos en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Málaga, sin que exista todavía un despliegue comercial del sistema en el país.
Publicado: 9 de octubre de 2026