
Tesla ha dado otro paso controvertido al retirar silenciosamente el Model S y el Model X del programa de referidos de Estados Unidos esta semana. Una decisión que llega en un momento especialmente delicado para estos dos modelos, que ya han visto reducida drásticamente su producción y disponibilidad en los últimos meses.
El programa de referidos de Tesla, que permite a los propietarios obtener beneficios por recomendar vehículos de la marca, ahora solo incluye el Model 3, Model Y y Cybertruck en territorio estadounidense. Esta exclusión no es casual: refuerza las crecientes dudas sobre el compromiso a largo plazo de Tesla con sus modelos más premium.
El declive silencioso de los modelos insignia
Los números no mienten. La producción del Model S y Model X ha caído en picado desde 2022, cuando Tesla entregó más de 66.000 unidades combinadas. En 2024, las cifras se desplomaron a menos de 25.000 entregas anuales, una caída del 62% que ha puesto en alerta a inversores y entusiastas por igual.
Esta exclusión del programa de referidos se suma a una serie de señales preocupantes: retrasos constantes en las entregas, reducción de opciones de configuración y, más recientemente, la eliminación temporal de estos modelos del configurador online de Tesla en varios mercados.
Para el mercado español, donde el Model S arranca en 104.990 euros y el Model X en 114.990 euros, esta tendencia resulta especialmente relevante. Ambos modelos representan la cúspide tecnológica de Tesla, con autonomías de hasta 634 km (Model S) y 543 km (Model X), pero sus elevados precios los sitúan fuera del alcance de la mayoría de compradores.
¿Estrategia comercial o preparación para el adiós?
La retirada del programa de referidos podría interpretarse como una maniobra para reducir costes en modelos con márgenes ya ajustados. Los incentivos del programa incluyen descuentos y regalos que pueden suponer varios miles de dólares por venta, una carga financiera significativa para vehículos que ya generan menos beneficios que el Model 3 y Model Y.
Sin embargo, analistas de la industria ven en este movimiento algo más profundo. «Tesla está claramente priorizando volumen sobre prestigio», explica un experto en automoción consultado. «El Model S y X requieren líneas de producción específicas, componentes únicos y procesos más complejos que no encajan con la estrategia de eficiencia masiva de Musk».
La compañía no ha emitido comunicado oficial sobre esta decisión, manteniendo su habitual política de cambios silenciosos que caracterizan muchas de sus decisiones estratégicas.
El impacto en Europa y España
En España, donde Tesla mantiene una red de 47 Supercargadores y continúa expandiendo su presencia, la incertidumbre sobre estos modelos genera preocupación entre propietarios actuales. Los servicios de mantenimiento y disponibilidad de piezas podrían verse afectados si Tesla decide discontinuar definitivamente la producción.
El Plan MOVES III, que ofrece ayudas de hasta 7.000 euros para vehículos eléctricos, no aplica a estos modelos por superar el límite de precio de 45.000 euros. Esta limitación, sumada a los elevados costes de importación y la incertidumbre sobre su futuro, complica aún más su posición en el mercado europeo.
Los concesionarios españoles consultados confirman que las consultas sobre Model S y X han disminuido significativamente, con clientes optando por el Model Y Performance como alternativa más práctica y accesible.
¿Qué viene después?
Tesla se encuentra en una encrucijada con sus modelos premium. Mientras el mercado de vehículos eléctricos de lujo se intensifica con rivales como el Mercedes EQS, BMW iX o el Lucid Air, mantener dos líneas de producción de bajo volumen se vuelve cada vez más complicado de justificar.
Las especulaciones apuntan a una posible renovación completa de ambos modelos para 2026, basada en la nueva plataforma que también sustentará el esperado Tesla de 25.000 dólares. Alternativamente, Tesla podría optar por un único modelo premium que combine las mejores características de ambos.
Por ahora, los propietarios actuales y potenciales compradores deberán convivir con la incertidumbre. La retirada del programa de referidos es solo el último capítulo de una historia que parece dirigirse hacia un final predecible: el adiós definitivo a los modelos que una vez representaron la cúspide de la innovación de Tesla.