Mercedes se «pone las pilas» con el GLC y apunta al Tesla Model Y

Mercedes ya ha empezado a mover ficha de cara al Salón del Automóvil de Múnich, donde se espera que el protagonismo esté muy repartido entre fabricantes tradicionales y nuevos actores del coche eléctrico. Consciente de ello, la firma alemana ha iniciado la fase de anticipos sobre el nuevo GLC eléctrico, su SUV de gama media que llegará en 2026 y que promete cambiar las reglas del juego dentro de su propia casa. Y no lo hará como una simple derivación del modelo híbrido o de combustión, sino como un desarrollo completamente nuevo que incluso adopta otro nombre: Mercedes GLC EQ Technology.

Este nuevo modelo será un SUV puramente eléctrico, construido sobre una plataforma distinta, con proporciones más generosas y un enfoque claro hacia el cliente que ya está considerando un GLC, pero quiere dar el salto a la movilidad eléctrica sin renunciar a polivalencia, maletero y potencia de arrastre. Y es que si algo ha querido dejar claro Mercedes desde el primer momento es que este GLC eléctrico no se va a quedar corto de fuerza.

Según los primeros datos técnicos confirmados por la marca, la distancia entre ejes ha crecido 80 mm respecto al GLC actual de combustión (que mide 2.888 mm), alcanzando los 2.968 mm. Este aumento se traduce directamente en mayor habitabilidad interior y, sobre todo, en una mejora considerable en el espacio de carga. El volumen del maletero supera los 570 litros actuales y alcanza más de 1.740 litros con los asientos traseros abatidos. A eso hay que sumar un compartimento extra de 128 litros bajo el capó delantero, accesible desde la pantalla central, en línea con las soluciones que ya hemos visto en modelos como el EQS SUV.

El sistema de propulsión que esconde el prototipo camuflado se corresponde con el futuro GLC 400 4MATIC, equipado con dos motores eléctricos y tracción total. La potencia no ha sido detallada aún, pero Mercedes ha confirmado que la capacidad de remolque alcanzará las 2,4 toneladas (con freno), lo que lo sitúa por encima de rivales directos como el Audi Q6 e-tron o el BMW iX3. La marca quiere atraer también al perfil de cliente que necesita arrastrar una caravana, remolque o barco y hasta ahora no encontraba un SUV eléctrico que ofreciera ese nivel de fuerza.

A nivel dinámico, la suspensión neumática adaptativa AIRMATIC se suma a un completo paquete de asistentes a la conducción enfocados a la conducción con remolque: desde el asistente de estabilización hasta el de maniobra, pasando por la dirección del eje trasero con un giro de hasta 4,5º. Elementos que apuntan a un confort elevado, incluso en maniobras complejas y en trayectos largos.

El nuevo GLC EQ Technology se inspira en buena medida en el nuevo CLA eléctrico, del que toma elementos estéticos y aerodinámicos. De hecho, podría describirse como una especie de Shooting Brake elevado y más largo, lo que refuerza su imagen familiar sin caer en el estilo monovolumen. El modelo definitivo verá la luz en 2026, pero Mercedes va a seguir dosificando la información durante los próximos meses, anticipándose a una competencia cada vez más agresiva en el segmento D eléctrico.

La gama EQ está en pleno proceso de renovación. Modelos como el EQB o el EQE SUV han actualizado recientemente su software, y la marca ya ha confirmado que todos sus eléctricos contarán con conectores NACS en Norteamérica a partir de 2025. En Europa, la infraestructura sigue creciendo, con más de 130.000 puntos de carga públicos según datos de ACEA, aunque aún con grandes diferencias entre países. Alemania y Francia lideran la expansión, mientras España sigue rezagada pese a los últimos impulsos del Plan Moves III.

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