
Tesla atraviesa la tormenta legal más intensa de su historia. La compañía de Elon Musk enfrenta actualmente más de 20 demandas activas con una exposición financiera que alcanza los $14.500 millones de dólares, una cifra que representa casi el 15% de sus ingresos anuales de 2025.
La crisis legal se extiende por múltiples frentes: desde casos mortales relacionados con el Autopilot hasta acusaciones de fraude en el mercado de valores, pasando por denuncias de discriminación racial sistemática en sus plantas de producción.
Los casos más graves involucran víctimas mortales del Autopilot
El bloque más preocupante de demandas se centra en el sistema Autopilot de Tesla. Actualmente hay 8 casos activos relacionados con accidentes mortales donde las familias alegan que el sistema de conducción autónoma falló de manera catastrófica.
El caso más mediático es el de la familia Chen en California, que reclama $45 millones por la muerte de un ingeniero de software cuyo Model S se estrelló contra una barrera de hormigón en la autopista 101. Los abogados argumentan que Tesla conocía las limitaciones del sistema pero las ocultó deliberadamente a los consumidores.
En España, aunque no hay casos similares pendientes, la Dirección General de Tráfico ha expresado preocupación por estos incidentes. El organismo ha reforzado las inspecciones técnicas de vehículos Tesla importados y está evaluando nuevas regulaciones para sistemas de asistencia a la conducción.
Fraude de valores: los inversores piden explicaciones
Otro frente crítico son las demandas por fraude de valores. Los accionistas alegan que Tesla y Musk hicieron declaraciones falsas sobre la capacidad de producción del Cybertruck y los plazos de entrega del Roadster de segunda generación.
La demanda colectiva más grande, liderada por el fondo de pensiones de California, busca compensaciones por $3.200 millones. Los demandantes argumentan que las promesas incumplidas de Tesla sobre la conducción totalmente autónoma constituyeron manipulación del mercado.
Esta situación preocupa especialmente a los inversores españoles, que han visto cómo las acciones de Tesla han perdido un 18% de su valor en los últimos seis meses, en parte debido a estas incertidumbres legales.
Discriminación racial: la sombra de Fremont persiste
Las denuncias por discriminación racial en la gigafábrica de Fremont representan otro dolor de cabeza mayúsculo para Tesla. Más de 240 empleados actuales y antiguos han presentado demandas alegando un ambiente de trabajo tóxico con insultos raciales sistemáticos.
El testimonio más impactante viene de Marcus Vaughn, un soldador afroamericano que trabajó tres años en Fremont: «Era como retroceder 50 años en el tiempo. Los supervisores usaban insultos raciales abiertamente y la empresa no hacía nada».
Tesla ha negado estas acusaciones y argumenta que ha implementado programas de diversidad e inclusión. Sin embargo, los casos siguen acumulándose y algunos analistas estiman que las compensaciones podrían superar los $500 millones.
El impacto en la estrategia global de Tesla
Esta avalancha legal llega en un momento delicado para Tesla. La compañía está invirtiendo masivamente en la expansión de su red Supercharger en Europa y preparando el lanzamiento del Model 2, su vehículo más asequible.
En España, Tesla tiene previsto abrir 15 nuevos Superchargers este año, pero las incertidumbres legales podrían ralentizar estas inversiones. Algunas fuentes internas sugieren que parte del presupuesto europeo podría redirigirse a cubrir gastos legales.
Los analistas de Morgan Stanley han rebajado su recomendación sobre Tesla de «comprar» a «mantener», citando específicamente la «creciente exposición legal» como factor de riesgo. «Tesla necesita resolver estos casos rápidamente o su capacidad de innovación se verá comprometida», advierte la firma.
La pregunta que se hacen inversores y seguidores de Tesla es si la compañía podrá mantener su ritmo de innovación mientras lucha en tantos frentes legales simultáneamente. Con Elon Musk dividiendo su atención entre Tesla, SpaceX y X, la gestión de esta crisis se vuelve aún más compleja. ¿Será capaz Tesla de salir fortalecida de esta tormenta legal o marcará el principio del fin de su dominio en el sector del vehículo eléctrico?