Tesla descontinúa el Model S y X: quedan 600 unidades

Tesla Model S y Model X

Tesla acaba de cerrar uno de los capítulos más importantes de su historia. La compañía de Elon Musk ha confirmado oficialmente que la producción del Model S y Model X se detiene definitivamente, poniendo fin a 14 años de una era que revolucionó la industria automotriz. Solo quedan 600 unidades disponibles en todo el mundo.

La noticia, que muchos veíamos venir desde hace meses, marca el final de los dos modelos que catapultaron a Tesla desde una startup californiana hasta convertirse en el fabricante de vehículos eléctricos más valioso del mundo.

El adiós a dos leyendas de Tesla

Elon Musk ha confirmado a través de sus redes sociales que las últimas 600 unidades del Model S y Model X serán las definitivas. «Estos coches escribieron la historia de Tesla», declaró el CEO, prometiendo una ceremonia de despedida oficial para honrar el legado de ambos modelos.

El Model S, lanzado en 2012, fue el primer gran éxito comercial de Tesla. Con sus 400 kilómetros de autonomía inicial y aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 6 segundos, demostró al mundo que un coche eléctrico podía ser deseable, rápido y práctico.

Por su parte, el Model X llegó en 2015 con sus icónicas puertas falcon wing y estableció nuevos estándares en el segmento de SUV eléctricos premium. Ambos modelos han sido fundamentales para financiar el desarrollo del Model 3 y Model Y, que ahora dominan las ventas de Tesla.

¿Por qué Tesla abandona sus modelos premium?

La decisión no es sorprendente para quienes seguimos de cerca la estrategia de Tesla. Las ventas del Model S y X han caído drásticamente en los últimos años, representando menos del 3% de las entregas totales de la compañía en 2025.

Varios factores explican este declive. Primero, la competencia premium se ha intensificado enormemente. Mercedes EQS, BMW iX, Audi e-tron GT y el Lucid Air han erosionado la ventaja tecnológica que Tesla mantenía en el segmento luxury.

Segundo, los costes de producción. Mantener dos líneas de fabricación para modelos de bajo volumen no tiene sentido económico cuando Tesla puede enfocar todos sus recursos en el Model 3, Model Y y el próximo Robotaxi.

El impacto en España y el mercado europeo

En España, donde el Model S costaba desde 104.000 euros y el Model X desde 114.000 euros, estos modelos siempre fueron productos nicho. Las ayudas del Plan MOVES III no cubrían vehículos de este precio, limitando su atractivo frente a alternativas más asequibles.

Los propietarios españoles de Model S y X pueden estar tranquilos: Tesla ha confirmado que el servicio postventa y las actualizaciones de software continuarán durante al menos 10 años más. La red de Supercargadores seguirá siendo compatible, y las piezas de repuesto están garantizadas hasta 2035.

Sin embargo, esto también significa que España pierde acceso a los sedán y SUV más avanzados de Tesla. Los compradores premium deberán mirar hacia Mercedes, BMW o Audi si buscan un eléctrico de lujo con la última tecnología.

Una decisión estratégica hacia el futuro

Musk ha sido claro sobre las prioridades de Tesla: democratizar el transporte eléctrico y acelerar la transición energética mundial. Mantener modelos premium de bajo volumen no encaja con esta visión cuando la demanda del Model Y supera los 2 millones de unidades anuales.

Los recursos liberados se destinarán al desarrollo del Robotaxi, el Model 2 de 25.000 dólares y la expansión de la red de Supercargadores. Tesla apuesta por el volumen, no por el prestigio.

Para los entusiastas de Tesla, este adiós tiene un sabor agridulce. El Model S y X fueron los coches que demostraron que lo eléctrico podía ser emocionante. Ahora, con 600 unidades restantes en todo el mundo, se convierten automáticamente en piezas de colección.

La ceremonia de despedida prometida por Musk será el broche final a una era irrepetible. Porque aunque Tesla siga innovando, nunca volveremos a vivir la emoción de ver cómo una startup desafiaba a gigantes centenarios… y ganaba.

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