
Tesla acaba de confirmar oficialmente lo que muchos en la industria sospechaban: su esperado chip AI6, diseñado para impulsar la siguiente generación de vehículos autónomos y robots Optimus, se retrasa otros seis meses. La culpa la tiene Samsung y sus problemas persistentes con el nodo de fabricación de 2 nanómetros.
El chip AI6, que promete ser entre 3 y 5 veces más potente que el actual AI5 instalado en los Tesla más recientes, estaba programado para comenzar su producción en masa este verano. Ahora, según fuentes internas de Tesla, no veremos las primeras unidades hasta principios de 2027.
Samsung lucha con el proceso de 2nm mientras TSMC toma ventaja
Los problemas de Samsung con su proceso de fabricación a 2 nanómetros no son nuevos. La compañía surcoreana lleva más de un año intentando alcanzar los rendimientos de producción necesarios para satisfacer las demandas de Tesla. Mientras tanto, TSMC continúa dominando el mercado de semiconductores avanzados con yields superiores al 85% en su nodo de 3nm.
«Samsung prometió rendimientos del 70% para finales de 2025, pero apenas están alcanzando el 45%», explica una fuente cercana a las negociaciones entre ambas compañías. «Tesla necesita chips que funcionen perfectamente desde el primer día, especialmente para aplicaciones críticas como la conducción autónoma.»
Este contratiempo llega en un momento especialmente delicado para Tesla, que había prometido a sus inversores el lanzamiento comercial del robotaxi para finales de 2026. El AI6 era la pieza clave para hacer realidad esa promesa, ya que incorpora mejoras sustanciales en el procesamiento de redes neuronales y la inferencia en tiempo real.
Impacto directo en la autonomía completa y Optimus
El retraso del AI6 no solo afecta a los vehículos Tesla. Los robots Optimus, que Elon Musk presentó como «el producto más importante de Tesla» durante el último Investor Day, también dependen de este chip para su funcionamiento autónomo avanzado.
Tesla había planeado comenzar las pruebas piloto de Optimus en fábricas de terceros durante 2026, pero ahora esos planes se posponen hasta 2027. «Sin el AI6, Optimus funciona, pero no al nivel que necesitamos para justificar su producción masiva», admitió un ingeniero de Tesla en condiciones de anonimato.
Para el mercado español, esto significa que la llegada del servicio de robotaxis Tesla se retrasa aún más. España, que ya cuenta con una red de Superchargers bastante desarrollada y un marco regulatorio favorable a los vehículos eléctricos, tendrá que esperar más tiempo para ver estas tecnologías avanzadas en sus carreteras.
¿Por qué Tesla no cambia a TSMC como fabricante?
La pregunta que muchos se hacen es obvia: si Samsung no puede entregar, ¿por qué Tesla no migra su producción a TSMC? La respuesta es compleja y tiene que ver tanto con costes como con capacidad de producción.
TSMC ya está saturado con pedidos de Apple, NVIDIA y AMD. Conseguir capacidad de producción para chips tan grandes y complejos como el AI6 requeriría negociaciones que podrían durar años. Además, migrar el diseño del chip desde el proceso de Samsung al de TSMC implicaría rediseñar completamente el silicio, lo que añadiría otros 12-18 meses al desarrollo.
«Tesla está atrapada entre la espada y la pared», comenta un analista de semiconductores. «Samsung les ofrece precios muy competitivos y capacidad dedicada, pero sus problemas técnicos están costando caro a Tesla en términos de tiempo al mercado.»
Por otro lado, Tesla sigue trabajando en optimizaciones de software que podrían exprimir más rendimiento del actual AI5. Estas mejoras incrementales ayudarán a mantener la competitividad de Tesla en autonomía, aunque no serán suficientes para alcanzar la conducción completamente autónoma sin supervisión.
Consecuencias para la competencia y el futuro
Este retraso da un respiro a competidores como Waymo, Cruise y las startups chinas de conducción autónoma, que podrán seguir desarrollando sus tecnologías sin la presión de un Tesla con capacidades de IA superiores.
Para los propietarios de Tesla en España, esto significa que funciones como la navegación autónoma completa en ciudad seguirán siendo limitadas durante más tiempo. Aunque Tesla continúa mejorando su FSD (Full Self-Driving) mediante actualizaciones over-the-air, el salto cualitativo que prometía el AI6 tendrá que esperar.
El mercado español de vehículos eléctricos, que creció un 65% en 2025 según datos de ANFAC, seguirá dependiendo de las tecnologías actuales de Tesla mientras esperamos esta nueva generación de chips. Afortunadamente, las ayudas del Plan MOVES III y la expansión de la red de carga rápida mantienen el momentum de adopción de vehículos eléctricos.
¿Será este retraso una oportunidad perdida para Tesla, o simplemente un obstáculo temporal en su camino hacia la autonomía completa? Solo el tiempo lo dirá, pero una cosa es segura: la carrera por la inteligencia artificial en el automóvil se ha vuelto aún más interesante.